El primer contacto con la materia que un alumno tendrá que estudiar consiste en tomar apuntes en clase, por lo que esta es una etapa crítica. Tomar buenos apuntes implica que el proceso de estudio empezará de la mejor forma posible.
Aunque no lo parezca, tomar apuntes bien es casi un arte. Es cierto que algunos estudiantes parece que tienen una habilidad innata para ello y toman apuntes envidiados por el resto de la clase, pero no es lo más común. Lo normal es que tomar unos buenos apuntes sea uno de los primeros hándicaps a los que se debe enfrentar todo estudiante para conseguir un buen resultado.
¿Es normal que te cueste diferenciar la información relevante de la que no lo es? Rotundamente sí. Es más, a la mayoría de los estudiantes les suele costar al principio. ¿Esto será siempre así? En absoluto. Lo bueno de esto es que, como sucede con casi todo, tomar unos buenos apuntes en clase es cuestión de dos cosas: técnica y perseverancia.
Así que si quieres mejorar tu técnica y tomar unos buenos apuntes en clase solo tienes que comenzar cambiando algunos de tus hábitos. Para ello, sigue unos cuantos consejos que te damos en este artículo: cómo tomar unos buenos apuntes y notas en clase.
Diferentes técnicas para tomar apuntes en clase:
Método de Cornell
El método Cornell consiste en dividir la hoja en 4 partes. La líneas divisorias formarán una especie de H horizontal. Debe dividirse de tal modo que quede un rectángulo en la parte superior e inferior de la hoja y la zona central esté dividida en dos partes, siendo la derecha más ancha que la de la izquierda.
En la parte superior deberás poner el título, número de página, fecha, etc. Cualquier información que te ponga en contexto de un vistazo.
Por otra parte, en la división vertical de la izquierda se irán añadiendo preguntas clave, notas relevantes, ideas principales, etc. A su lado, en la parte derecha deberemos ir completando la información de la izquierda con fechas, datos importantes, ejemplos, etc.
Por último, la división inferior será para realizar un breve resumen sobre el contenido, de forma que en 3 o 4 líneas se sintetice la información más relevante.
Mapas mentales
Los mapas mentales son una herramienta muy poderosa a la hora de estudiar y también es una técnica estupenda de tomar apuntes.
Cuando realices tus anotaciones de clase con la técnica de los mapas mentales debes comenzar por el centro del papel. En él, deberás escribir el título o idea principal sobre lo que tratará la clase.
A continuación, a esta idea fundamental se irán añadiendo más y más datos (explicaciones, palabras clave, fechas, esquemas, notas…) hasta que, poco a poco, se vaya conformando una estructura ramificada en forma de árbol. Finalmente todos los datos que has escrito estarán conectados con la idea que fundamenta el tema.
Supernotas
Esta técnica consiste en aprovechar la forma en que el cerebro procesa la información. Y es que la mayoría de cerebros procesan la información visual de una forma más natural.
Para aplicarla esta técnica debemos intentar traducir la información más importante en dibujos, gráficos, esquemas, etc. Y distribuir todos estos recursos gráficos en viñetas, de la misma manera que lo harías si estuvieses escribiendo un comic. En estos recuadros se va implementando cada vez más información durante la clase.
Puedes jerarquizar la información dando un color a cada viñeta y cambiando el tipo de letra o su tamaño. Todo esto te ayudará a estudiar tus notas con un enfoque muy visual en el que podrás identificar y discriminar la información de un solo vistazo.
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